La Falacia
La falacia es un razonamiento erróneo que pretende ser acertado. No es una mentira ni tampoco su conclusión es falsa, pero la línea argumental es equivocada o falsa. Es decir la falacia no se mide por el resultado, sino por contener un error en el razonamiento.
Es un argumento que conduce a conclusiones erróneas, por basarse en planteos equivocados.
Se basa en enunciados prejuiciosos o deducciones sin argumento.
Se usa para lograr la adhesión de otras personas, por ejemplo en política para obtener votos.
Si un político dice que “la población está preocupada por la calidad del agua del acuífero Puelche” , esta haciendo una deducción porque no se basa en estudio alguno ni investigación previa. Es una falacia.
El inconveniente con la falacia es que parece ser un razonamiento válido aunque su conclusión termina siendo errónea y el individuo la considera correcta.
La falacia puede ser involuntaria, o voluntaria para desviar el razonamiento de quien escucha. Es decir inducir al engaño. Este es el factor común de todas las falacias, pero existen distintos tipos:
a) Argumento dirigido al respeto. Se vincula con la credibilidad y el prestigio. Para sostener una afirmación de dudosa veracidad. Se intenta dar credibilidad a lo dicho basándose en que una persona creíble lo dijo. La cuestión es todos podemos equivocarnos, nadie es infalible, hasta el más sabio puede, en algunos temas, equivocarse, es decir que la sola mención de un autor no hace verdadero al razonamiento. Pretender que la verdad de lo afirmado sosteniendo el argumento en quién lo dijo, es una falacia.
b) Argumento de la popularidad. Se trata del enunciado seguido por la mayoría de las personas. Decir que “ la mayoría piensa que” o “el pueblo quiere” , es una falacia muy usada por políticos y medios de comunicación. Se pretende dar la sensación de que un número considerable de personas tiene una firme opinión sobre un conflicto o tema. Es una falacia, ya que no hay datos serios que lo avalen.
c) Argumento dirigido al hombre. Se relaciona con la falta de credibilidad del razonamiento a causa de quién lo enuncia. Intenta descalificar al sujeto que ha hecho una afirmación o una obra, para luego rechazar la afirmación o el trabajo hecho o propuesto. Por ejemplo si una persona realiza un espectáculo artístico de convocatoria y calidad y decimos que quién lo hizo es inmoral porque insultó a un policía. Estamos enunciando una falacia ya que desviamos el foco de atención.
d) Argumento dirigido a la ignorancia. Se relaciona con el convencimiento de que una opción es verdadera aunque no haya pruebas que lo comprueben. Se basa en que como nadie comprobó lo contrario, lo que se afirma resulta verdadero. Por ejemplo: Internet desarrollará una inteligencia propia. Es una falacia porque no se puede comprobar, pero nadie lo puede negar.
e) La verdad a medias. Resultan frases engañosas que contienen un componente de verdad, es decir son parcialmente verdaderas. Se usa para evadir responsabilidades o culpas, o malinterpretar la verdad. Este tipo de falacia embauca al sujeto receptor que se convence del aspecto creíble y actúa en consecuencia. Este tipo de falacia es muy común en los políticos de nuestra democracia. Por ejemplo decir que el sol va de este a oeste, es una falacia, ya que no es el sol quien se mueve.
f) Generalización. Son argumentos basados en pareceres o datos parciales, luego el falaz generaliza ese dato y concluye erróneamente. Por ejemplo : “Este gobierno hizo bien en impulsar la nueva ley de comunicación, por lo tanto es un buen gobierno”.
g) Agrupación. Es un tipo de falacia muy usada para brindar un prejuicio sobre una persona, por ejemplo: “Fulano de tal es de derecha, está en contra del aborto y de la educación pública, por lo tanto también estará a favor de aumentar impuestos y expulsar a los inmigrantes”; es un pensamiento equivocado basado en la afirmación “de derecha” que suma los prejuicios enunciados. No sabemos si estará a favor o encontra de tal o cual cosa hasta que se expida.
h) Falsa dicotomía. Es cuando el expositor brinda solo dos posibilidades para un problema, reduce el universo de respuestas, dejando sin considerar el posible universo de opciones que podrían considerarse. Casi siempre contrapone a su idea otra opuesta en extremo, dando la posibilidad de elección, pero entre una y otra puede haber muchas más opciones que el político no deja ver ni permite debatir. Es una falacia.
Hay muchas formas más. La propuesta es advertir que en los discursos que nos rodean hay muchas falacias. ¿cuál usas?
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